Planificador de Amortización de Hipoteca
¡NUEVO!

Planificador de Amortización de Hipoteca

Planifica amortizaciones con intereses por días reales. Compara reducir plazo o cuota, antes o después de la revisión, y exporta e importa el Excel.

Préstamos e Hipotecas

Escenarios

La hipoteca
Tipo de interés

Ejemplos

Amortizaciones anticipadas

Todavía no hay amortizaciones. Añade una y verás lo que te ahorra.

Coste de comprar la vivienda

Pagos hechos antes de la hipoteca

Nada registrado todavía: reserva, mensualidades del contrato, mejoras.

Lo que te cuesta la vivienda cada mes

Cuotas que ya has pagado de verdad

Nada registrado. Añade cuotas reales y el cuadro sigue a partir de ellas.

Resultados

Primera cuota
Intereses totales
Última cuota
TAE
Cuotas ahorradas
Intereses ahorrados
Coste real de la vivienda
Pagado por adelantado
Gastos recurrentes
Al mes, todo incluido

Comparativa

EscenarioCuota InteresesCuotas TAECoste real total

¿Antes o después de la revisión?

Los intereses corren por los días reales que debes el dinero, y el banco recalcula la cuota con el saldo que ve el día de la revisión. Elige un importe y una fecha y mira lo que vale un día de diferencia.

Cuadro de amortización

#FechaDías TINSaldo inicialInterés CapitalAmortizaciónCuota Saldo final

Excel y CSV

Descarga un libro que puedes seguir editando a mano, apunta las cuotas que has pagado de verdad y vuelve a cargarlo aquí.

También vale tu propia hoja: las columnas se reconocen por el nombre.

Palabras clave

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¿Necesitas algo más?

Cómo usar

1

Introduce la hipoteca: capital, fecha de firma, plazo en meses, el día del mes en que pagas y cómo cuenta los días tu banco. Días reales sobre el año real es lo habitual en España.

2

Elige el tipo. El fijo pide un solo TIN. El mixto pregunta cuántos meses dura el tramo fijo antes de pasar a variable. El variable pide el índice de referencia, tu diferencial y cada cuánto se revisa.

3

Añade amortizaciones. Cada una lleva fecha, importe y si reduce plazo o reduce cuota. Pon un intervalo de repetición para simular cosas como una mensualidad extra todos los años.

4

Rellena lo que cuesta de verdad comprar la casa — impuestos, notaría, registro, gestoría, tasación, comisión de apertura, entrada — más seguros, IBI, comunidad y mantenimiento. El coste real total aparece junto a los intereses.

5

Usa el panel de fechas para probar un pagote el día antes, el mismo día y el día después; luego exporta todo a Excel, apunta las cuotas que has pagado de verdad y vuelve a cargar el archivo.

Características

Intereses por días reales, no por meses planos

Cada periodo se cobra sobre los días reales entre fechas de pago, divididos entre la duración real de ese año — 366 en bisiesto. Así factura la banca española, y por eso un mes de 31 días cuesta más que uno de 30 y la fecha de una amortización cambia el resultado.

Reducir plazo o reducir cuota

Cada amortización lleva su propio efecto. Si reduces plazo, la cuota se queda como está y la hipoteca termina antes; si reduces cuota, el plazo no se mueve y todos los pagos posteriores bajan. Monta las dos como escenarios distintos y lee la diferencia de intereses en la comparativa.

Tipo fijo, mixto y variable

Modela un TIN plano, un tramo fijo seguido de índice más diferencial, o una hipoteca variable revisada cada seis o doce meses. En cada revisión se recalcula la cuota sobre el capital pendiente y las cuotas que quedan, igual que hace el banco.

El coste real de la vivienda

Impuestos, notaría, registro, gestoría y tasación, la comisión de apertura, la entrada y los pagos hechos antes de firmar se suman a los intereses y a años de seguros, IBI, comunidad y mantenimiento, con inflación opcional sobre los gastos recurrentes.

Excel de ida y vuelta

Descarga un libro con resumen, hojas de parámetros editables y el cuadro completo de cada escenario, sigue apuntando las cuotas que pagas de verdad y vuelve a cargarlo. También vale tu propia hoja: las columnas se reconocen por el nombre, en español y en inglés.

¿Por qué elegir esta herramienta?

Todo se calcula en tu navegador

Tu capital pendiente, tus cuotas y el registro de lo que ya has pagado no salen de tu dispositivo. No hay cuenta, ni subida de archivos, ni procesamiento en servidor: el cuadro, la comparativa y el Excel se construyen localmente en JavaScript. Eso además hace que funcione con mala conexión y que cargue al instante.

Cobra los intereses como los cobra el banco

Casi todas las calculadoras dividen el tipo anual entre doce y ahí se quedan. Sirve para una cuota aproximada, pero no puede decirte si amortizar el día 19 o el 21, porque en ese modelo todos los meses son idénticos. Este planificador recorre fechas reales, cobra por los días que realmente debiste el dinero y recalcula la cuota el día de la revisión sobre el saldo que el banco ve de verdad.

Responde a la pregunta que de verdad te haces

No «cuánto pago al mes» — eso ya lo sabes. Lo útil es si compensa más reducir plazo o cuota, cuánto vale una mensualidad extra al año a lo largo de treinta años, si un pagote debe entrar antes o después de la revisión, y cuál de dos ofertas sale más barata contando comisiones y seguros vinculados. Cada una de esas preguntas tiene su propio panel.

Sigue sirviendo después del primer mes

Una hipoteca no es un cálculo de una sola vez. Apunta las cuotas y amortizaciones que han ocurrido de verdad y el cuadro se recalcula desde ahí, así la previsión sigue siendo honesta según la realidad se separa del plan. Exporta a Excel, guarda el archivo con tus papeles, añade a mano los meses siguientes y vuelve a cargarlo cuando quieras repetir el análisis.

Cómo se cobran de verdad los intereses de una hipoteca y por qué importa la fecha de la amortización

La cuota y los intereses son dos cálculos distintos

Una hipoteca de sistema francés — el estándar en España y en casi toda Europa continental — tiene cuota constante. Esa cuota se fija una vez, a partir del capital, el tipo nominal anual (TIN) y el número de pagos, con la fórmula de la anualidad. La fórmula no sabe nada del calendario: divide el tipo anual entre doce y da por hecho que todos los periodos son iguales.

Los intereses que realmente se cobran en cada periodo son otro cálculo, y ese sí mira el calendario. El banco coge el capital pendiente, lo multiplica por el tipo anual y lo prorratea por los días reales transcurridos desde el pago anterior, divididos entre la duración real de ese año. Sobre un saldo de 250.000 € al 2,85 %, un periodo de 30 días dentro de un año bisiesto cuesta 250000 × 0,0285 ÷ 366 × 30 = 584,02 €, mientras que el periodo siguiente, de 31 días, cuesta más aunque el saldo haya bajado.

La cuota es lo que no cambia; lo que se mueve es el reparto entre intereses y capital. Como los intereses se restan de una cuota fija, todo lo que el calendario le hace a los intereses acaba cayendo sobre el capital amortizado. Por eso dos hipotecas con los mismos números de portada terminan separadas por cientos de euros, y por eso un cuadro construido con «tipo entre doce» discrepa en silencio del que te manda tu banco.

Reducir plazo frente a reducir cuota

Cuando amortizas capital anticipadamente, la banca española te deja elegir qué compra ese dinero. Si reduces plazo, la cuota se queda exactamente donde estaba, así que ese mismo pago mensual cubre ahora menos intereses y más capital, y la hipoteca simplemente acaba antes. Si reduces cuota, el horizonte no se mueve, pero el pago se recalcula sobre el capital que queda y las cuotas que faltan, así que todos los meses a partir de ahí son más baratos.

Reducir plazo casi siempre ahorra más intereses, y a menudo con diferencia, porque elimina los periodos más caros: los del final, en los que seguirías pagando intereses sobre el saldo que hubiera quedado. Reducir cuota ahorra menos en total pero mejora tu liquidez desde el mes siguiente, lo que importa si el presupuesto va justo o esperas que bajen los ingresos. Ninguna opción es siempre la correcta; la gracia de simular las dos es ver el tamaño del intercambio antes de decidir.

Por qué un día antes o después de la revisión no es lo mismo

Hay dos mecanismos distintos que hacen que la fecha importe, y tiran con fuerzas diferentes.

El primero son simplemente días de intereses. El dinero que devuelves el día 5 deja de generar intereses el día 5; el que devuelves el 20 los genera quince días más. Sobre una amortización de 20.000 € al 3 %, esa quincena vale unos 25 € — poco, pero siempre en la misma dirección: antes nunca es peor.

El segundo es el recálculo, y ese pesa más. En una hipoteca variable o mixta, el banco fija la nueva cuota en cada revisión a partir del saldo que ve ese día. Si el pagote entra antes de la revisión, la cuota nueva se calcula sobre el saldo ya reducido, así que todos los pagos del resto de la vida del préstamo son menores. Si entra un día después, la cuota ya se fijó sobre el saldo alto; la amortización sigue ayudando, pero se recalcula contra un plazo residual más corto, lo que cambia la forma del ahorro en lugar de simplemente aumentarlo. Según hacia dónde se mueva el tipo y el modo que elijas, los totales pueden quedar sorprendentemente parecidos — que es justo por lo que la herramienta calcula las tres fechas en vez de repetir una regla de oro.

Cuánto te puede costar legalmente amortizar antes de tiempo

La Ley 5/2019 limita la compensación que un banco puede cobrar por amortización anticipada, y el tope depende del tipo de interés. En un préstamo a tipo fijo, o en el tramo fijo de uno mixto, el techo es el 2 % del capital reembolsado durante los diez primeros años y el 1,5 % después. En un préstamo variable el banco elige uno de dos esquemas al firmar: 0,25 % durante los tres primeros años, o 0,15 % durante los cinco primeros — y nada en absoluto cuando esa ventana se cierra. En todos los casos la comisión está limitada además por la pérdida financiera real del banco, así que en la práctica es cero muchas veces. Mira tu escritura para saber qué esquema te aplica antes de dar por buena una cifra.

La cuota no es lo que cuesta la casa

Los intereses son la partida más grande, pero no la única. Comprar cuesta impuestos — ITP en segunda mano, IVA más AJD en obra nueva — además de notaría, registro, gestoría y tasación, y a veces una comisión de apertura sobre el propio préstamo. Tener la vivienda cuesta seguro de hogar, normalmente seguro de vida si el banco lo exigió, IBI, comunidad y un mantenimiento que a treinta años vista tiene una media real aunque llegue a golpes. Sumarlo todo a los pagos del préstamo es la única forma de ver lo que cuesta la vivienda al mes, todo incluido: una cifra que suele ser un tercio más alta que la cuota sola.

Preguntas Frecuentes

¿Por qué me sale un cuadro distinto al de mi banco?

Lo más probable es que sea la base de cálculo. Este planificador cobra intereses por los días reales entre fechas de pago sobre la duración real del año (365 o 366), que es lo habitual en España. Algunos bancos usan días reales sobre 360, lo que sube ligeramente los intereses, y otros usan meses planos de 30 días. Cambia la base para que coincida con tu escritura y los números deberían cuadrar. Las diferencias pequeñas que queden suelen venir del redondeo o de seguros incluidos dentro de la cuota.

¿Reduzco plazo o reduzco cuota?

Reducir plazo casi siempre ahorra más intereses, porque borra los periodos finales, que son los más caros. Reducir cuota ahorra menos en total pero baja tu gasto mensual desde ya. La respuesta correcta depende de si valoras más el ahorro total o el respiro mensual. Carga la misma amortización como dos escenarios — uno de cada — y la tabla comparativa te enseña exactamente lo que cuesta la decisión en euros, así cambias una cantidad conocida de intereses por una cantidad conocida de alivio mensual.

¿De verdad conviene amortizar justo antes de la revisión?

En intereses puros, antes siempre es algo mejor, porque dejas de deber el dinero antes. El efecto grande es el recálculo: en una hipoteca variable o mixta el banco fija la cuota nueva con el saldo del día de la revisión, así que un pagote que entra antes baja todos los pagos posteriores. Que eso además baje el total de intereses depende del modo que elijas y de hacia dónde se movió el tipo, y por eso esta herramienta simula el día antes, el día mismo y el día después, y te da los números reales en vez de una regla de oro.

¿Qué incluye el «coste real de la vivienda»?

Todo lo que pagas por adelantado (impuestos, notaría, registro, gestoría, tasación, comisión de apertura, entrada y las mensualidades pagadas antes de firmar), más todo lo que le pagas al banco durante la vida del préstamo (capital, intereses y comisiones de amortización), más los gastos de tener la vivienda (seguros de hogar y vida, IBI, comunidad y mantenimiento) durante ese mismo periodo, con inflación opcional. Es a propósito la cifra más amplia razonable, porque la cuota por sí sola se queda muy corta.

¿Cómo se calcula aquí la TAE?

Como la tasa interna de retorno del flujo de caja real: recibes el capital menos la comisión de apertura y la tasación, y luego pagas cada cuota, cada amortización, cada comisión y las primas de los seguros vinculados en sus fechas reales. El tipo mensual que hace que ese flujo valga cero se capitaliza a anual. Por eso la TAE queda por encima del nominal incluso sin comisiones — la capitalización mensual ya sube un 2,85 % hasta un 2,89 % aproximado — y sube más al meter comisiones y seguros.

¿Puedo cargar mi propia hoja de cálculo?

Sí. Si cargas un libro generado por esta herramienta, vuelve todo exacto: escenarios, tramos de tipo, amortizaciones y los dos registros de pagos. Si cargas un cuadro hecho por ti, las columnas se reconocen por el nombre en español y en inglés — fecha, saldo inicial, interés, capital, amortización, cuota — y se reconstruyen el capital, la fecha de inicio, el plazo, los tramos de tipo y las amortizaciones que encuentre. Todo lo que haya tenido que suponer se lista de forma explícita para que lo corrijas.

¿En qué se diferencia de una calculadora de hipoteca?

Una calculadora responde a «cuánto pagaría al mes» antes de firmar. Este planificador es para después de firmar: sigue un préstamo que ya tienes, registra las cuotas y amortizaciones que han ocurrido de verdad y responde a qué hacer a continuación — amortizar ahora o más tarde, reducir plazo o cuota, quedarte con esta hipoteca o irte a esa otra oferta. Si solo necesitas la cuota, usa la calculadora, que es más rápida.

¿Sale algún dato de mi navegador?

No. El cuadro, la comparativa, el análisis de fechas y el archivo de Excel se construyen en tu navegador con JavaScript. No se sube nada, no se guarda nada en ningún servidor y no hay cuenta. Cuando cargas un libro se lee de tu disco a memoria y se interpreta localmente; cuando exportas uno se monta localmente y se entrega a la descarga del navegador. Cierras la pestaña y no queda nada.

¿Puedo simular una mensualidad extra al año?

Sí: añade una amortización por el importe de una cuota, pon el intervalo de repetición en 12 meses y deja el número de veces en blanco para que siga durante toda la vida del préstamo. En una hipoteca típica a 30 años, esa sola costumbre quita varios años de plazo y ahorra una cifra de cinco dígitos en intereses. Cambia el modo a reducir cuota y verás ese mismo dinero convertido en una cuota que va bajando en vez de en un final anticipado.

¿Y si mi hipoteca es mixta, con unos años fijos y luego variable?

Elige el tipo mixto. Indicas el TIN fijo, cuántos meses dura, el índice de referencia que esperas después, tu diferencial y cada cuánto se revisa. La herramienta construye un tramo de tipo por revisión para todo el trecho variable y recalcula la cuota en cada uno con el capital y el plazo que queden. Como nadie sabe el índice futuro, trata los años variables como un escenario: duplícalo, cambia el índice y compara.

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